Selfie banana tonta






Nuestra generación es la que más ha conocido el arte de la fotografía en toda la historia. Digo. A nuestros padres les tocaba ir a revelar rollos en un proceso que podía durar días enteros. Y cuando les entregaban su paquete de fotos, en algunas había un dedo rosado que se atravesaba en toda la escena. Debía ser frustrante. Pues bien, nosotros tenemos el don de tomar las fotos que queramos con nuestros celulares, pero es un don que desperdiciamos captando cosas estúpidas.
Todo esto se puede comprobar viendo los perfiles en redes sociales de tus compañeros de colegio. Compiten con sus fotos en Facebook e Instagram sin descanso por aparentar ser personas más bellas, más adineradas, más viajadas, más felices y más interesantes de la vida. Pero tú los conoces a fondo. Sabes que en las fotos sacan su mejor ángulo y en la vida real son distintos; o sabes que sus padres tienen las mismas deudas que los tuyos, y que las fotos de viajes son viejas y no disfrutaron ese paseo. Las redes sociales te obligan a ser feliz o te quedas atrás.
Las redes hacen que las personas se muestren como mercancía ofrecida al mejor postor de la subasta social. Es eso.
¿Cómo me ven los demás en las fotos de mis redes? Eso es algo que todos deberíamos preguntarnos. Quizá nos tomamos las fotos más estúpidas de la vida y nadie se atreve a decirlo. Quizá los “likes” sean risas al otro lado. ¿Me tomo las fotos correctas en este mercado de la apariencia? La idea me queda dando vueltas en la cabeza, hasta que me percato que todas mis fotos son distintas a las de mi mejor amiga, que es la reina del colegio hasta en las redes sociales.
Cogí una foto suya e intenté imitar su pose: la cámara estaba ligeramente arriba, picaba el ojo izquierdo, arrugaba un poquito su cara y sonreía solo enseñando los dientes de arriba. Los chicos del colegio deliran con esa foto. En serio.

Pero en cambio en mi caso, el resultado de mi foto fue terrible. Aunque no pude comprobar si ellos pensarían lo mismo. Me sentí ridículo. Idiota. Eliminé la foto y me puse a escribir todo esto.

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