El amor es cuando él sonríe



¿No les pasa que a veces sienten que sus hermanos no tienen ningún propósito en el mundo? Suele pasar cuando son hermanos menores y la adolescencia les da en toda la vida con una forma de “te fastidio las 24 horas del día” que terminas odiando. Aunque se trate de tu hermano mayor. Cuando pasa esto, es peor.
Sin embargo, hoy vengo a hablar de mi hermano adorado de la mejor forma posible.
En medio de todos sus defectos de fastidioso, algo bueno tenía, bien escondido, pero lo tenía. Es como en todas esas series de Netflix, cuando vas con una ensalada por el corredor de tu casa y de cualquier puerta sale un vaquero desconocido que te hace caer en el amor sin que te puedas oponer. Es como si el vaquero te hubiera disparado y la bala entrara por tu corazón haciéndolo latir a mil por hora y luego bajara hasta el estómago, llenándolo de mariposas que revolotean en una primavera infinita (no esperen que alguien enamorado escriba mejor).
Mi hermano suele llevar a sus “amigotes” a la casa, pese a que mi mamá se muere de la vergüenza por el barrio y porque no le gusta que la vean siempre en la cama. Pero son seres totalmente estúpidos que solo piensan en cigarrillos y sexo, hasta ahora. Todos son tontos, menos uno, menos él. Todos son como cualquier persona que ves en la calle, menos él. Todos hablan como adolescentes y se ríen a carcajadas destartaladas, menos él. Todos tiene algún tipo de defecto que notas de inmediato, menos él. Cuando sonríe, la tarde brilla más que siempre y tu corazón late más rápido y el tiempo pasa más lento que de costumbre.
Lo digo en serio: es el tipo más interesante que puedan imaginar. Es churro, culto, hace ejercicio, trabaja. Hasta lleno de mugre se ve pulcro y perfecto. No puede ser.
Tenía el número 3 en el uniforme. Sientes que estás perdidamente enamorada de ese desconocido jugador de rugby que se está cambiando de ropa en tu casa, a cientos de cuadras de cualquier cancha de rugby. Es como si la vida te lo hubiera regalado. No hace falta ponerle nombre. Por ahora simplemente ES él.
Llegó la noche y oí una y otra vez Amelie. ¿Por qué soy así? Toda la noche viendo la lluvia rodar por la ventana. Pensando en él. ¿Por quééééééé soy así?

Yo sólo busco 
que me tiemblen las piernas 
que seas de esas 
que nadie recomienda 

Yo sólo busco 
que nadie lo entienda 
que nos rajan por la espalda al pasar 
y nos siga la prensa 

Encendernos con las manos 
fue más de la cuenta 
y yo que creía que estaba 
... que estaba de vuelta 

Aviones a punto de salir 
pasiones de gitanos 
pequeña sonrisa de Amelie 
me tienes calado 

Yo sólo busco 
que me tiemblen las piernas 
que seas de esas 
que me saca de juerga 

Yo sólo busco 
que nadie lo entienda 
que nos rajan por la espalda al pasar 
y nos siga la prensa

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Papá?

Profesores y alumnas vulnerables

trata